
Teletrabajar tiene grandes ventajas para la conciliación, pero a nivel fiscal suele ser un dolor de cabeza si no estás bien asesorado. Una de las consultas más frecuentes que recibimos en la gestoría es: «¿Qué gastos me puedo deducir si soy autónomo y trabajo desde el salón de mi casa?». Hacienda es estricta, pero la Ley te permite recuperar parte de ese dinero si sabes cómo hacerlo.
A continuación, te detallamos la guía definitiva para aplicar deducciones de autónomos desde casa de forma 100% legal, evitando requerimientos innecesarios y maximizando tu ahorro fiscal.
1. El paso cero: Comunicarlo en el Modelo 036 o 037
Este es el error número uno del autónomo freelance. Para poder deducir cualquier gasto vinculado a tu vivienda (luz, agua, alquiler), no basta con no tener un local comercial. Debes haber notificado a la Agencia Tributaria el uso parcial de tu vivienda para tu actividad.
Esto se hace a través del modelo 036 o 037, rellenando la casilla de «Lugar de realización de la actividad» e indicando el porcentaje de la casa que destinas a trabajar (habitualmente se acepta sin problema un espacio entre el 15% y el 30%). Sin este trámite previo, cualquier factura que intentes desgravar será rechazada de inmediato en una inspección.
2. Suministros: Luz, Internet, Gas y Agua
La Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo clarificó por fin este punto. Sí, puedes deducirte la luz y el internet de tu casa, pero no el 100% de la factura. La regla de Hacienda es aplicar una deducción del 30% sobre la proporción de los metros cuadrados destinados a la actividad.
- Ejemplo práctico: Tu casa tiene 100m² y el despacho donde trabajas ocupa 20m² (un 20% de afectación). Si tu factura de luz de este mes es de 150€, no te deduces 150€. Tampoco te deduces el 20% (30€). Te deducirás el 30% de esos 30€. Es decir, 9€ deducibles de esa factura.
3. Gastos de la propia vivienda (IBI, Seguros, Hipoteca)
Aquí la cosa varía mucho dependiendo de si eres propietario o inquilino:
- Si la casa es de tu propiedad: Podrás deducirte la parte proporcional (el % de afectación que pusiste en el 036) de los gastos de IBI, seguro de hogar, comunidad de propietarios e incluso los intereses de la hipoteca.
- Si estás de alquiler: Lamentablemente, es casi imposible deducirlo. Para que el alquiler sea deducible, tu casero tendría que hacerte dos facturas separadas: una exenta de IVA por la parte de la vivienda, y otra con un 21% de IVA y retención de IRPF por la parte de «oficina». La inmensa mayoría de arrendadores se niegan a este papeleo.
4. Dietas, Teléfono y Vehículo (El terreno gris)
Existen otros gastos que generan mucha controversia con Hacienda si no se hacen bien:
- Dietas y comidas: Puedes deducirte hasta 26,67€ diarios (48,08€ si estás en el extranjero) si comes fuera de casa en días laborables y pagas con tarjeta. El ticket restaurante para autónomos es totalmente legal.
- Teléfono móvil: Hacienda exige que tengas una línea exclusiva para el negocio. Si usas tu móvil personal para clientes, te rechazarán la factura. Nuestro consejo: contrata una segunda línea barata a nombre del negocio.
- Vehículo: A menos que seas transportista o comercial, Hacienda solo te permitirá deducir el 50% del IVA del coche, y el 0% en el IRPF.
El Consejo de Jornet Asesores
Guarda siempre facturas a tu nombre. Para Hacienda, un cargo en el banco o un ticket de caja sin tus datos fiscales (Nombre y DNI) no tiene validez legal para recuperar el IVA.
5. Equipamiento informático y material de oficina
Si eres un freelance tecnológico (programador, diseñador, marketer), tu ordenador es tu herramienta vital. Todo el hardware (portátil, monitor, silla ergonómica, teclado) y el software (suscripciones a Adobe, herramientas SEO, hosting) son 100% deducibles tanto en IVA como en IRPF, siempre que tengas factura.
Controlar este nivel de detalle trimestre a trimestre consume muchísimo tiempo y conlleva riesgo de errores. En Jornet Asesores automatizamos y revisamos tu contabilidad de forma proactiva para que tú solo tengas que preocuparte de tu negocio, mientras nosotros nos aseguramos de que no pagues ni un céntimo de más.
